Slaughterhouse

Por: Daniel Molano Quintero
2015-05-20
8.7 Calificación de los oyentes.
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Slaughterhouse es el disco debut de Ty Segall Band. Dos de los miembros de esta  agrupación han tenido carreras notables como solistas durante los últimos años: estos son Ty Segall y Mikal Cronin, quienes colaboraron antes en el LP del 2009, Reverse Shark Attack. En este disco podemos encontrar un sonido muy pesado, intenso, lleno de rabia, de irreverencia, de urgencia y muy corporal, pues hace mover al oyente de una manera casi animal. I Bought My Eyes, que es una excelente canción, habla del arrepentimiento de un hombre que tomó una decisión superficial y lo cambió todo por la plata, hasta a su mujer. Todas las emociones que se pueden derivar del texto de esta canción se refuerzan con la música que lo acompaña: esta canción comienza de una manera agradable e intrigante, pero de un momento a otro se convierte en algo más. Se convierte en algo que afecta físicamente al oyente y que lo hace sentir rabia, arrepentimiento y urgencia sin poder parar de moverse. Es importante oír esta canción (y en general este disco) para entender lo anterior.

En Slaughterhouse (la canción), que simplemente es un minuto y treinta y seis segundos de puro poder y ganas de gritar, Ty Segall Band acepta que “mata cerdos por diversión” y expresa su extraño deseo de tener un matadero “para poder matar a estos cerdos”, “restregárselos en la cara y comérselos” (¿quiénes son los cerdos?). Entre todo este disco, que se caracteriza por ser muy fuerte, esta canción y Oh Mary son probablemente las dos canciones más pesadas, pero al ninguna durar más de dos minutos y ser muy intensas y urgentes, se sienten de una manera, muy extraña, como un descanso. Este aspecto de la duración corta, de algo corto pero muy intenso, también se puede ver a gran escala en todo este disco, que sin contar la canción final, Fuzz War, que realmente es una coda o un outro donde solo hay ruido y distorsión, tan solo dura veintinueve minutos.

Diddy Wah Diddy es un cover de una canción de Bo Diddley de 1956. Para su versión, Ty Segall Band cambia todo y nos presenta una canción excelente, muy auténtica e irreverente que es extremadamente diferente de la original. The Bag I’m In habla de las costumbres y de cómo todos vivimos en una rutina que se repite cada día. Aunque todo el mundo puede reconocer lo anterior, lo interesante acá está en oír cómo se trata un tema como la monotonía y la rutina de una manera tan diferente y extrema como en esta canción.

El género musical en el cual se puede encasillar a Slaughterhouse, y digo encasillar porque este disco es mucho más, es Garage Rock, el cual es una variedad cruda y energética del Rock And Roll que se originó en Estados Unidos y Canadá a mediados de 1960. Tell Me What’s Inside Your Heart es un ejemplo perfecto de lo dicho anteriormente, pues es una excelente canción, muy energética y cruda que parece grabada en un garaje.

Al adentrarse más y más en Slaughterhouse es inevitable pensar en la influencia que bandas como Hawkwind, Black Flag y The Stooges han tenido sobre Ty Segall Band pero, más importante que lo anterior, a medida que pasan las canciones es muy difícil no perderse en este disco, en todo su poder y en toda su ira. Después de unos días, es imposible no querer volver a Slaughterhouse y a todo lo que esto significa.

 

Cassette

Por: Daniel Molano Quintero
2015-04-29
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Viet Cong es una banda Canadiense (de Calgary, Alberta) formada en 2012. Este grupo está constituido por dos ex miembros de la banda Women, que se acabó en 2012 después de una pelea en escenario durante una presentación en vivo. En este EP (extended play) podemos encontrar una atmósfera realmente confusa y pesada que desorienta al oyente en cada instante, pues lo logra llevar de momentos de euforia pura, a momentos de desesperación y pesimismo con canciones difíciles de oír y que afectan físicamente a este como Structureless Design. La última canción de este EP, Select Your Drone, es un muy buen ejemplo de lo mencionado anteriormente, pues comienza presentado una conclusión perfecta a toda la euforia e ira planteada por las canciones anteriores para, de una manera muy inesperada, desorientar al oyente una vez más.

Unconscious Melody es una canción tremenda que habla de como las distracciones no nos dejan pensar claramente y de la consecuencia de estas, que es dejar de sentir. Es imposible no pensar en Women apenas empiezan las guitarras de esta canción. Pero, es aun más difícil no pensar en The Smiths cuando Matt Flegel, el vocalista de Viet Cong, comienza a cantar. Esto no es una coincidencia, pues en una entrevista Flegel se refirió a “Morrisey, el Morrisey de The Smiths” como una de sus influencias más claras en el momento de escribir las letras de sus canciones.

El momento más eufórico de este EP, Dark Entries (un cover de Bauhaus), es un ejemplo perfecto de caos puro. Pero eso no es algo malo, pues este es un tipo de caos que hace que el oyente se mueva instintivamente. Con esta excelente canción, Viet Cong logra que su música tenga un efecto físico sobre las personas, pues es realmente difícil no moverse mientras suena esta canción (creo que el sonido de gente en el fondo, como si esta canción estuviera sonando en vivo tiene mucho que ver con lo anterior).

El estilo musical de Viet Cong ha sido descrito como post-punk: este término se refiere a un género que es un poco más experimental que el punk, pues logra incorporar elementos como sintetizadores y repetición extensiva al género. Estos elementos están presentes en todo este EP y dan como resultado un sonido bastante auténtico con texturas increíbles.

Oxygen Feed es una canción que retrata lo últimos momentos de vida de una persona y que muestra un poco de la aproximación a temas existenciales presentes en este disco. Es precisamente este sonido existencial y lleno de caos el cual hace de Cassette un debut muy intrigante que en ocasiones logra trascender de ser solo música a también ser algo corporal que afecta físicamente al oyente. Este fenómeno no es fácil de encontrar en la música y esta no es la única canción en este disco que logra hacer esto.

 

Viet Cong

Por: Daniel Molano Quintero
2015-04-29
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El existencialismo es un tema habitual en la música de Viet Cong, sobre todo en este, su primer disco de estudio o LP. Sin embargo, este tema no es tratado con tristeza ni depresión. Al contrario, Viet Cong tiene la habilidad de tratar este tipo de cosas, que han sido tratadas tantas veces con un tono dramático casi inmaduro, con rebeldía y melancolía. Por ejemplo, la excelente canción Continental Shelf trata temas como la impotencia y la falta de esperanza con un sonido muy oscuro y pesado, pero al mismo tiempo lleno de irreverencia e ironía. En el otro extremo, tenemos a Silhouettes, que siendo una tremenda canción llena de rabia que hace que el oyente se mueva instintivamente a su ritmo, habla de cómo todas las cosas pasan y se convierten en memorias solo para a la larga, ser olvidadas.

Cassette, el trabajo discográfico anterior de Viet Cong, nunca establece ninguna zona de confort, pues los cambios de atmósfera en este EP van desde picos de euforia hasta momentos de desesperación muy fuertes. Como paralelismo, en este disco (en Viet Cong) tenemos a March Of Progress, que es una burla de toda esta cobardía y comodidad, pues habla de como nosotros (los seres humanos) llevamos nuestras vidas de una manera segura y conservadora pero, al mismo tiempo es una canción complicada y coherente con una introducción muy larga basada en repeticiones de un mismo elemento, partes contrastantes con cambios inesperados y texturas increíbles logradas por la distorsión en la guitarra y en la voz.

Bunker Buster es rebeldía pura: esta canción habla de cómo la gente presume sobre sus éxitos, cuando al final estos logros no son más que cosas normales sobrevaloradas de manera incompetente y Pointless Experience es puro existencialismo, pues nos dice que no hay razón para estar despiertos, que “con suerte podremos envejecer y morir” y califica la vida como una “experiencia sin sentido”.

Es increíble ver como esta banda ha seguido adelante profundizando y explorando su sonido: con más énfasis en la repetición y en el uso de instrumentos no habituales del punk, como sintetizadores. Si bien su sonido sigue siendo muy pesado y pesimista, la coherencia en sus letras ha aumentado considerablemente en comparación a su disco anterior.

Death, el cierre de este disco, es una canción que durante 11 minutos muestra lo que Viet Cong hace tan bien. Esto es, hablar de temas difíciles y existenciales en los cuales todo el mundo piensa, pero acompañarlos de música que tiene un impacto físico sobre el oyente. En este caso, tenemos una canción con dos secciones contrastantes partidas por un parte intermedia llena de repetición, que puede llegar a desesperar al oyente por su longitud. Pero si este sigue adelante, y le recomiendo hacerlo, va a encontrarse con una conclusión pertinente a todos los swings de emociones planteados anteriormente. Con este disco, Viet Cong se aleja de los lugares comunes en su música planteados por su trabajo anterior (Cassette) y decide ir más allá.